Los informes de las cámaras del sector reflejan el impacto de la estabilización de precios en los materiales y la paritaria de la UOCRA. El sistema steel framing se consolida como la opción más elegida por rapidez y eficiencia energética.
El mercado de la construcción en la Argentina transita un período de reconfiguración de costos en el cierre del primer semestre del año. En un contexto marcado por la desaceleración de la inflación mayorista y la progresiva normalización en el abastecimiento de insumos importados, los desarrolladores y particulares que planifican obras miran de cerca los números de la construcción en seco. Según los últimos relevamientos sectoriales correspondientes a junio de 2026, el valor del metro cuadrado para el sistema steel framing de calidad estándar se consolidó en un rango promedio que oscila entre los 850 y los 950 dólares oficiales (tomando como referencia el tipo de cambio del Banco Nación), dependiendo de la complejidad arquitectónica y la zona geográfica de la obra.
El desagregado de los costos muestra que la estabilidad cambiaria de los últimos meses ayudó a frenar las disparadas abruptas en los componentes clave del sistema, como la perfilería de acero galvanizado, las placas de yeso y los aislantes térmicos. No obstante, el principal factor de presión sobre el presupuesto final durante este mes estuvo concentrado en el rubro de la mano de obra, traccionado por la aplicación de los últimos tramos de las actualizaciones salariales acordadas en las paritarias de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA). A pesar de esto, los constructores destacan que la reducción de los plazos de ejecución que ofrece este método constructivo sigue representando un ahorro financiero real de hasta un 30% en comparación con la obra húmeda tradicional.
La eficiencia energética y el cumplimiento de las normativas ambientales vigentes se convirtieron en los grandes impulsores de la demanda, especialmente en los desarrollos residenciales de las zonas periféricas del AMBA y las principales provincias del interior. Los analistas del mercado inmobiliario prevén que, con la reciente flexibilización de los créditos hipotecarios y la progresiva baja de las tasas de interés de los bancos públicos y privados, los proyectos basados en estructuras modulares de acero experimenten un fuerte repunte hacia el inicio de la primavera. Para los pequeños inversores que buscan ampliar sus viviendas, la modalidad de contratación «llave en mano» sigue siendo la herramienta más previsible para evitar sorpresas presupuestarias en el mediano plazo.










