Efectivos policiales y especialistas forenses regresaron a la vivienda del principal sospechoso en busca de rastros biológicos y nuevas pruebas. Los investigadores intentan reconstruir los últimos movimientos de la víctima antes de su desaparición.
Un importante despliegue policial y judicial se lleva a cabo en la vivienda de la localidad de Ingeniero White perteneciente a Juan Barrelier, el único detenido por el femicidio de Agostina Jalabert. El operativo, ordenado por la fiscalía a cargo de la investigación, cuenta con la participación activa de peritos de la Policía Científica y dotaciones de bomberos, quienes concentran sus tareas en el patio trasero de la propiedad y en una serie de excavaciones específicas en los sectores linderos a la finca.
La decisión de regresar al domicilio del imputado responde a la aparición de nuevos testimonios e inconsistencias en la declaración del propio Barrelier sobre los movimientos que realizó las horas previas al hallazgo del cuerpo de la joven. Los investigadores buscan recolectar rastros hemáticos, prendas de vestir y elementos punzocortantes que puedan haber sido ocultados o destruidos. Asimismo, el personal de bomberos colabora en el vaciado y la inspección minuciosa de un pozo ciego y de una cisterna de agua ubicada en el terreno del sospechoso.
El caso mantiene en vilo a la comunidad local desde que se confirmó el trágico desenlace de Agostina, quien era intensamente buscada tras haber perdido total contacto con sus familiares. A la espera de los resultados químicos de las muestras biológicas recolectadas en este nuevo procedimiento, la querella de la familia de la víctima solicitó el análisis urgente de las antenas de telefonía celular y de las cámaras de seguridad de la zona para terminar de consolidar la hipótesis del ataque y determinar si existió la participación de terceras personas en el encubrimiento del hecho.










