En medio de la dolorosa despedida en Villa Domínico, el entorno del músico dio a conocer una particular directiva que el artista dejó asentada con precisión antes de su fallecimiento. Una decisión que refleja su inquebrantable lazo con la cultura popular y la militancia ricotera.
La despedida a Carlos Alberto «Indio» Solari en el Microestadio Municipal José María Gatica sigue sumando momentos de profunda emoción y mística. Mientras una marea humana incalculable continúa desfilando de manera pacífica por las inmediaciones del predio en Avellaneda, el entorno íntimo del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota reveló un detalle desconocido hasta el momento sobre las directivas que el propio cantante dejó firmadas para el día de su partida, confirmando que cuidó a su público hasta el último instante.
Según relataron sus familiares a través de los voceros de la organización del velatorio, el Indio planificó con absoluta lucidez y minuciosidad cómo debía ejecutarse su último adiós para evitar desbordes y garantizar que nadie sufriera exclusiones. La revelación principal radica en que el músico prohibió expresamente la realización de un sepelio privado o restringido a figuras del ambiente, exigiendo que se montara una ceremonia de acceso libre, gratuito y de duración extendida, financiada y coordinada en conjunto con el municipio para asegurar postas de hidratación, asistencia médica y transporte para los jóvenes que viajaron desde las provincias.
“Él sabía perfectamente lo que iba a pasar cuando ya no estuviera físicamente; nos miró y nos dijo que su gente no podía quedar del lado de afuera de la reja”, confiaron desde su círculo más cercano, desatando una oleada de aplausos y lágrimas entre los miles de fieles que aguardaban bajo la lluvia en la zona sur del conurbano. Este gesto final de absoluta fidelidad popular, definido por sus seguidores en las redes como la última gran «misa ricotera», transformó el clima de desgarro generalizado en una celebración de su legado, donde las banderas en alto y los cantos colectivos cumplieron a rajatabla la última voluntad del gran mito del rock nacional.










