El aviso por fenómenos climáticos de variada intensidad abarcó la franja central y el norte del país durante el domingo 7 de junio. Las áreas afectadas registraron intensas precipitaciones, ráfagas de viento, actividad eléctrica y caída ocasional de granizo.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) dispuso un alerta amarilla por tormentas y lluvias persistentes que afectó de manera directa a la provincia de Buenos Aires y a otras ocho jurisdicciones de la Argentina. De acuerdo con el reporte oficial del organismo, las condiciones de inestabilidad se extendieron de forma generalizada sobre amplios sectores de La Pampa, San Luis, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco y Santiago del Estero, mientras que para la provincia de Mendoza rigió una advertencia similar pero enfocada en precipitaciones continuas.
Los fenómenos meteorológicos estuvieron acompañados por una fuerte actividad eléctrica, ráfagas intensas y la probabilidad de caída de granizo en forma localizada. Los parámetros técnicos detallaron que el volumen de agua acumulada osciló entre los 30 y los 70 milímetros en las zonas de tormentas más severas, con la capacidad de superar dichos umbrales de manera puntual en los sectores más vulnerables de la región pampeana y el Litoral, lo que generó anegamientos temporarios en accesos y cascos urbanos.
Ante el nivel de riesgo y la consecuente reducción de la visibilidad, las autoridades climáticas difundieron una serie de recomendaciones esenciales para resguardar a la población y evitar accidentes viales. Entre las principales pautas se destacó la importancia de no sacar los residuos domiciliarios para evitar la obstrucción de desagües, postergar las actividades al aire libre, asegurar los objetos que pudieran ser arrastrados por el viento y circular con extrema precaución por rutas y autopistas.










