El indicador de opinión pública registró una baja del 1,6% respecto a abril y encadenó su sexto mes consecutivo de contracción. La continua erosión del termómetro social refleja el impacto del severo reordenamiento macroeconómico en las expectativas ciudadanas.
El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), que elabora mensualmente la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, volvió a mostrar un signo negativo al ubicarse en los 1,99 puntos durante el mes de mayo. Aunque la desaceleración mensual resultó menos pronunciada que el fuerte desplome del 12,1% experimentado en el mes de abril, el dato enciende luces de alerta en los despachos de la Casa Rosada debido a la persistencia de la tendencia. Con este nuevo retroceso, la administración libertaria acumula una contracción del 19,2% en lo que va del año 2026, marcando el promedio general de gestión más bajo desde la asunción presidencial.
La radiografía pormenorizada del estudio, basado en un relevamiento a nivel nacional ejecutado por la consultora Poliarquía, evidenció un comportamiento dispar entre los distintos componentes que integran el indicador. El subíndice que mide la «capacidad para resolver los problemas del país» sufrió la caída más severa al retroceder un 5,6%, seguido por la percepción sobre la «honestidad de los funcionarios», que anotó una variación negativa del 1,6%. En contraposición, los casilleros de «eficiencia en la administración» y la «evaluación general del Gobierno» exhibieron leves repuntes técnicos del 0,5% y 3% respectivamente, actuando como un tenue freno al deterioro global.
En términos comparativos e históricos, el nivel de confianza actual del mes 30 de la presidencia de Javier Milei ya se ubica un 2,6% por debajo del que exhibía Mauricio Macri en el mismo período de su mandato, quedando prácticamente en una línea estadística similar. No obstante, el informe privado destaca que el respaldo hacia el actual Ejecutivo nacional se mantiene todavía un 42% por encima de los valores críticos que registraba la gestión de Alberto Fernández a idéntica altura de su cronograma histórico, ampliándose la brecha de manera inversa al confrontar los números actuales con el ciclo de Néstor Kirchner.










