El artista venezolano se instaló en el país para afrontar una intensa agenda laboral. Entre los ensayos de su próximo concierto y sus participaciones en la pantalla chica, se tomó un momento para reflexionar sobre la crisis de su tierra natal.
Carlos Baute se encuentra atravesando un presente sumamente dinámico y afectivo en la República Argentina, país con el que mantiene un idilio artístico desde los comienzos de su carrera. El cantautor venezolano se instaló temporalmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para cumplir con una exigente agenda de compromisos profesionales que combinan la producción musical con la alta exposición mediática. En sus recorridas por los barrios porteños, el intérprete de «Colgando en tus manos» manifestó sentirse como en su propia casa gracias a la calidez habitual del público local, que renovó su fidelidad ante cada una de sus apariciones públicas.
El eje principal de su estadía radica en los exhaustivos ensayos para el gran concierto que ofrecerá en un emblemático recinto de la avenida Corrientes, donde repasará sus mayores éxitos y presentará sus nuevas composiciones en un formato íntimo y renovado. En paralelo a su actividad sobre los escenarios, Baute sorprendió al sumarse a un importante ciclo de la grilla televisiva nacional, desempeñando un rol que le permite desplegar su carisma y conectar con la audiencia desde una faceta analítica y entretenida. «La televisión argentina tiene una energía única y muy competitiva que me desafía todos los días», confesó el músico en diálogo con la prensa.
A pesar de su alegría por el gran momento laboral que experimenta en el sur del continente, el artista no olvida sus raíces y aprovechó la visibilidad de los micrófonos locales para enviar un profundo e inspirador mensaje dirigido a la comunidad de compatriotas venezolanos, tanto a los que residen en el país como a los que forman parte de la diáspora global. Baute instó a mantener la resiliencia, a conservar la esperanza de un cambio democrático definitivo y agradeció abiertamente a la sociedad argentina por haber recibido con los brazos abiertos y oportunidades concretas a miles de sus hermanos que debieron emigrar por razones políticas y económicas.










