Tras un inicio de mayo marcado por el ingreso de aire frío y seco, el panorama meteorológico cambiará drásticamente en las próximas horas. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa el regreso de las precipitaciones debido al avance de un frente cálido y húmedo desde el norte.
El cambio de tiempo comenzará a sentirse a partir del martes 5 de mayo, cuando la nubosidad aumente de forma persistente y el viento rote hacia el sector este. Según el informe oficial, la probabilidad de chaparrones aislados irá en ascenso durante la tarde, pero el plato fuerte de la inestabilidad llegará hacia la noche y la madrugada del miércoles. Se espera que las tormentas afecten de manera generalizada a todo el Área Metropolitana de Buenos Aires, con acumulados que podrían ser significativos en periodos cortos de tiempo.
A diferencia del frío polar de los días previos, este sistema de lluvias vendrá acompañado de un leve ascenso de las temperaturas mínimas debido a la alta humedad. Sin embargo, el fenómeno estará marcado por ráfagas de viento y una visibilidad reducida, lo que podría generar complicaciones en el transporte y los accesos a la Ciudad durante el horario pico del miércoles. El SMN no descarta la emisión de alertas amarillas para algunos sectores específicos del noreste de la provincia de Buenos Aires.
Hacia el jueves, se prevé que las condiciones empiecen a mejorar de forma paulatina con la entrada de una nueva masa de aire frío que desplazará las nubes. No obstante, el alivio definitivo llegaría recién el viernes, con el regreso del sol y una marcada caída térmica que consolidará nuevamente el clima otoñal. Mientras tanto, se recomienda a los vecinos revisar desagües y evitar sacar los residuos en las horas previas al inicio de las tormentas para prevenir anegamientos.







