domingo 3 mayo 2026

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«Hay otro camino»: Kicillof lanza su ofensiva política y pide al peronismo «militar cada rincón»

El gobernador bonaerense encabezó un acto donde llamó a reconstruir una alternativa frente al ajuste de Javier Milei. Con un discurso enfocado en la producción y la justicia social, Kicillof busca liderar el rearmado del PJ mientras esquiva las presiones de la interna con La Cámpora por la conducción del partido.

Axel Kicillof decidió que ya no es momento de esperar. Bajo la consigna «Hay otro camino», el mandatario provincial instó a la militancia a abandonar la actitud defensiva y salir a «recorrer la provincia y el país» para explicar las consecuencias de la política económica nacional. Para el gobernador, los datos de la caída del 11,3% en la industria y el parate en la construcción no son accidentes, sino el resultado de un «industricidio» planificado que el peronismo debe denunciar con propuestas concretas. Al presentarse como el ejecutor de un modelo opuesto —basado en la inversión pública y el sostenimiento del empleo—, Kicillof busca consolidarse como el sucesor natural del espacio, diferenciándose del estilo de confrontación tuitera que hoy domina el escenario político.

La estrategia de Kicillof es clara: gestionar la crisis en el territorio más poblado del país mientras construye una épica de futuro. Su discurso apunta a la clase media y a los sectores productivos golpeados por la caída del consumo minorista, ofreciendo una «alternativa productiva, federal y bien nacional». Sin embargo, su mayor desafío no está en la Casa Rosada, sino en el Instituto Patria. Mientras Máximo Kirchner insiste en que Cristina sigue siendo la «candidata natural» y la figura que nadie puede vencer en una interna, Kicillof intenta abrir el juego a otros sectores (incluyendo al sindicalismo y a intendentes del interior) para evitar que la lapicera del armado electoral de 2027 quede atrapada en la misma lógica del pasado.

Hacia adelante, el gobernador apuesta a que la movilización del 30 de abril y la marcha universitaria del 12 de mayo funcionen como catalizadores de su liderazgo. Con el riesgo país en 550 puntos pero la economía real «en el subsuelo», como él mismo define, Kicillof cree que el tiempo le dará la razón sobre la insostenibilidad del modelo de Milei. El éxito de su convocatoria a «militar y recorrer» dependerá de su capacidad para mantener la unidad de un peronismo que, aunque reconoce en él a su gestor más eficiente, todavía no termina de resolver quién lleva la batuta en la transición hacia la era post-Kirchner.

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