Un grupo de deportistas de riesgo diseñó una precisa maniobra de catapulta humana que catapultó a un especialista a una altura equivalente a un edificio de nueve pisos.
Un impactante logro acrobático registrado en Suiza se volvió viral tras ser ratificado oficialmente por la organización del Guinness World Records. La hazaña fue protagonizada por un equipo de deportistas de riesgo que utilizó una mega bolsa de aire inflable como catapulta humana para lanzar a uno de sus integrantes a una distancia vertical sin precedentes de 28 metros.
La compleja logística requirió una sincronización perfecta: tres acróbatas saltaron en simultáneo desde una plataforma elevada para impactar sobre un extremo de la estructura inflable, utilizando la energía del golpe para propulsar por los aires al saltador ubicado en el extremo opuesto. El especialista completó una serie de giros y piruetas antes de aterrizar de manera segura en un segundo colchón de protección especialmente dispuesto para el descenso.
El video del intento récord acumuló millones de reproducciones en plataformas digitales, donde usuarios y expertos en física celebraron la precisión matemática necesaria para evitar lesiones graves. La marca superó por un amplio margen el registro previo en la categoría de propulsión neumática humana, consolidando el proyecto como una de las demostraciones de deportes extremos más complejas y espectaculares del año.










