Luego de varios días de fuertes subas, los activos locales en Nueva York operan con signo negativo. El mercado pone una pausa mientras sigue de cerca la evolución del dólar y el Riesgo País.
El clima de optimismo que dominó los mercados la semana pasada se tomó un respiro este martes. Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street (ADRs) registraron caídas de hasta el 3,5%, una corrección que los analistas definen como una «toma de ganancias» natural tras el fuerte repunte previo. Sectores clave como el bancario y el energético, que habían liderado las alzas con el inicio de la Fase 4, fueron los más afectados por este reacomodamiento de carteras de los inversores internacionales.
A pesar de este retroceso en la renta variable, el frente cambiario se mantuvo bajo control. El dólar en sus variantes financieras mostró una estabilidad que llevó tranquilidad al equipo económico, operando sin sobresaltos a pesar de la presión externa. Por su parte, el Riesgo País mostró ligeras variaciones, manteniéndose en la zona de resistencia que el mercado intenta quebrar definitivamente para convalidar la recuperación de los bonos soberanos.
Para los especialistas de la City, este movimiento no altera la tendencia de fondo, sino que refleja la cautela de los operadores ante los desafíos que aún persisten. El mercado está procesando las recientes proyecciones del FMI y los datos de acumulación de reservas del Banco Central, esperando nuevas señales que confirmen que la desaceleración de la inflación y la recuperación de la actividad económica se consolidarán en este primer trimestre del año





