Weasel, un golden retriever de Hawái, recuperó gran parte de su movilidad después de tres meses de ejercicios adaptados por su dueña. Su historia emocionó a millones de personas en las redes sociales.
Weasel tiene 15 años y protagoniza una historia que demuestra hasta dónde puede llegar el amor por una mascota. Este golden retriever, que vive en Hawái, perdió repentinamente la capacidad de caminar y su futuro parecía complicado. Sin embargo, su dueña, Jillian Loustaunau, decidió buscar alternativas para ayudarlo. Después de tres meses de ejercicios adaptados de pilates, el perro logró recuperar casi toda su movilidad y volvió a disfrutar de actividades que parecían haber quedado atrás.
Jillian es instructora certificada y propietaria de un estudio de pilates en Kailua. Cuando Weasel comenzó a tener dificultades para desplazarse, consultó con un veterinario especializado en rehabilitación física y acupuntura. Durante el tratamiento descubrió que varios de los ejercicios recomendados para su mascota eran similares a los movimientos que ella enseñaba en sus clases. Así surgió la idea de adaptar algunos aparatos y rutinas para trabajar específicamente en la recuperación del animal.
El entrenamiento incluyó sesiones diarias con equipos utilizados habitualmente en pilates, como el reformer y el Cadillac, siempre con movimientos adaptados a las necesidades de Weasel. Al principio, su dueña solo esperaba que pudiera conservar algo de movilidad, pero los resultados fueron mucho mejores de lo previsto. Después de aproximadamente 90 días, el golden retriever volvió a correr, jugar y nadar en las playas de Hawái. Su transformación quedó registrada en videos que rápidamente comenzaron a circular por Instagram.
La historia alcanzó más de 1,8 millones de reproducciones y convirtió a Weasel en una pequeña celebridad de las redes sociales, donde es conocido como The Pilates Dog. La repercusión fue tan grande que Jillian decidió crear una clase virtual llamada Pawlates 101, destinada a compartir su experiencia con otros dueños de mascotas. Aunque cada animal necesita una evaluación y un tratamiento veterinario individual, el caso de Weasel se convirtió en un ejemplo conmovedor de rehabilitación, dedicación y del vínculo especial que puede existir entre las personas y sus animales.











