El Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) convocó a un paro con movilización al Congreso para cuando la ley se trate en Diputados. Las movilizaciones del 5 de febrero en Córdoba y del 10 en Rosario habían sido los ensayos.
Rodolfo Aguiar planteó sin rodeos: ‘Con paros domingueros no vamos a frenar la reforma laboral. Tenemos que representar a los sectores del pueblo que no se resignan’.
La presión del FRESU sobre la CGT fue clave para que el triunvirato cegetista terminara convocando al paro general. La disputa interna del sindicalismo fue lo que aceleró la respuesta organizada.












