En su próxima visita a la Argentina, el Papa expondrá su postura sobre la necesidad de regular las nuevas tecnologías, una visión que contrasta con la del Presidente, quien defiende el desarrollo de la inteligencia artificial sin controles preventivos.
La llegada del papa León XIV a la Argentina, prevista para el próximo 8 de noviembre, abrirá un nuevo capítulo en el debate sobre el futuro de la inteligencia artificial. Durante su gira, el Pontífice abordará el impacto de las nuevas tecnologías en la sociedad y planteará la necesidad de establecer reglas para proteger los derechos de las personas. Su posición marca una diferencia con la mirada del presidente Javier Milei, quien considera que las regulaciones anticipadas pueden frenar la innovación.
En su encíclica Magnifica Humanitas, León XIV advierte sobre los riesgos de una inteligencia artificial sin controles adecuados. El Papa sostiene que el avance tecnológico debe estar acompañado por normas que garanticen la justicia, la dignidad humana y la protección de los sectores más vulnerables. También alerta sobre la concentración de datos y poder en grandes empresas tecnológicas, así como sobre las consecuencias que los sistemas automatizados pueden tener en el empleo, la economía y las decisiones que afectan la vida cotidiana.
Por su parte, Milei defiende una postura basada en la libertad de mercado y la mínima intervención estatal. Durante sus recientes discursos en Estados Unidos, el mandatario aseguró que la Argentina no aplicará regulaciones preventivas a la inteligencia artificial y destacó su potencial para transformar la productividad, la medicina, la educación y la economía. Su visión se acerca a la del presidente estadounidense Donald Trump, mientras que la perspectiva del Vaticano encuentra mayores coincidencias con el modelo regulatorio europeo.
La visita de León XIV incluirá actividades religiosas y encuentros con empresarios, sindicalistas y referentes sociales. También están previstas misas en Buenos Aires, Luján y Córdoba, antes de su partida hacia Perú el 11 de noviembre. Más allá de las diferencias sobre inteligencia artificial, el encuentro entre el Papa y el Gobierno pondrá sobre la mesa uno de los debates centrales de esta época: cómo aprovechar el progreso tecnológico sin descuidar sus consecuencias sociales.













