La oficialización del programa plurianual de pagos del Tesoro desactivó el clima de cautela global. Los bonos soberanos treparon un 1,5%, el índice accionario avanzó un 2,5% y el indicador de JP Morgan se posicionó en las 402 unidades.
La publicación detallada de la hoja de ruta financiera elaborada por el Palacio de Hacienda para cubrir la totalidad de las obligaciones de deuda externa generó un contundente voto de confianza en los mercados, aislando a la plaza local de la volatilidad internacional provocada por el conflicto en Medio Oriente. El anuncio oficial del esquema de financiamiento —que prevé una combinación de compras de divisas al Banco Central, créditos multilaterales y colocaciones locales— despejó la incertidumbre de los inversores institucionales y gatilló un fuerte rally alcista en los activos locales. En este escenario de optimismo, el índice líder S&P Merval trepó un 2,5%, apuntalado por el firme desempeño de las acciones bancarias y energéticas.
El impacto más significativo de la jornada se reflejó en el segmento de la renta fija, donde los bonos soberanos en dólares registraron un alza promedio del 1,5% en sus cotizaciones. Esta ola de compras selectivas empujó al índice de riesgo país a quebrar la inercia del día anterior y desplomarse hasta las 402 unidades, marcando un nuevo mínimo estructural desde abril de 2018 y quedando a un paso de perforar el emblemático piso de los 400 puntos básicos. Los operadores de la City remarcaron que el desglose de las metas financieras aportó la certidumbre técnica necesaria para contrarrestar el impacto de la suba global del petróleo, consolidando la percepción de que el país avanza sólidamente hacia una normalización del crédito internacional voluntario.
Por su parte, el frente cambiario y monetario exhibió una tónica de estabilidad con sesgo neutro. La cotización oficial del dólar en las pizarras del Banco Nación permaneció sin variaciones y cerró a 1.510 pesos, sintonía que replicaron las cotizaciones financieras paralelas. En el Mercado Libre de Cambios, el Banco Central (BCRA) ralentizó el ritmo de sus intervenciones cotidianas al finalizar la rueda con un saldo comprador de solo USD 140 millones. En paralelo, el mercado asimiló datos tempranos de inflación de consultoras privadas y del IPC de la Ciudad de Buenos Aires, el cual anotó una marca del 1,8% para junio; se trata de la tercera baja consecutiva y del registro más bajo en casi un año, un indicador que apuntaló las proyecciones oficiales de estabilización macroeconómica.













