El economista analizó las perspectivas de la divisa estadounidense y la dinámica inflacionaria en el marco del programa económico actual. Sostuvo que, si bien pueden registrarse ajustes nominales en la cotización, la tendencia general muestra una marcada previsibilidad.
Durante una entrevista, el especialista explicó que un eventual movimiento en la cotización del dólar hacia los $1.800 respondería a los reajustes propios del esquema cambiario y a la dinámica de la inflación acumulada. Sin embargo, remarcó que un incremento en esos valores no debería interpretarse como un proceso de inestabilidad o descontrol financiero, dado el ancla fiscal que sostiene el Gobierno.
Ravier enfatizó que las bases macroeconómicas actuales, fundamentadas en el superávit fiscal y la contención de la emisión monetaria, brindan un marco de certidumbre para las variables financieras a mediano plazo. En ese sentido, señaló que los movimientos marginales del tipo de cambio se mantendrán acotados en comparación con los ciclos de alta volatilidad registrados en años anteriores.
Finalmente, el economista abordó los desafíos pendientes en materia de reservas del Banco Central y el ritmo de recuperación de la actividad económica. Indicó que la consolidación de la estabilidad cambiaria resultará clave para afianzar la baja de la inflación y estimular las decisiones de inversión en los principales sectores productivos.













