El exdiputado le envió un audio a la conductora y reveló en qué condiciones había asistido a su programa. También habló sobre el conflicto judicial que lo involucra con Candela Arizaga.
Facundo Moyano volvió a quedar en el centro de la escena mediática después de que Moria Casán difundiera un revelador mensaje de voz que el exdiputado le envió por WhatsApp. En el audio, Moyano reconoció que había asistido a su entrevista del pasado 25 de septiembre en un estado emocional complicado, luego de una noche sin dormir y en medio de las repercusiones por su situación personal y judicial.
“Fui al programa con una botella de whisky encima, sin dormir, deprimido, enojado, dolido”, confesó Moyano. La declaración sorprendió por su sinceridad y permitió conocer cómo había atravesado aquella aparición televisiva. Moria recordó que ese día el exdiputado llegó más de una hora tarde y que, al verlo, tuvo la impresión de que había llorado y descansado muy poco.
A pesar de las circunstancias, Moyano aseguró que la entrevista le había servido para desahogarse y expresar su versión de los hechos. Durante el mensaje también volvió a referirse al episodio ocurrido en agosto en su departamento con Candela Arizaga, que derivó en una investigación judicial. El exlegislador rechazó las acusaciones en su contra y sostuvo que será la Justicia la encargada de esclarecer lo sucedido.
En otro tramo del audio, Moyano afirmó que su principal preocupación había sido la salud de Arizaga y señaló que ambos atravesaron momentos de mucho estrés después del episodio. También contó que pudieron conversar durante un viaje a Madrid y cuestionó algunas versiones que circularon públicamente. Mientras la causa continúa en el ámbito judicial, sus declaraciones volvieron a generar repercusiones por la crudeza con la que describió su estado durante aquella entrevista.











