El equipo de asesores directos y los principales operadores del oficialismo se reunieron para unificar criterios antes del inicio de las sesiones ordinarias. El foco está puesto en evitar fisuras en la votación de los proyectos económicos y de reforma del Estado.
En las vísperas de la apertura de un nuevo ciclo legislativo, la administración central convocó a su mesa política en la Casa Rosada para cerrar filas en torno a la agenda de reformas. El encuentro, encabezado por las figuras de mayor confianza del Presidente, tuvo como objetivo principal coordinar los próximos pasos en el Congreso y asegurar que los bloques aliados mantengan una postura cohesionada frente a los desafíos previstos para marzo. El Ejecutivo busca consolidar los avances logrados durante las sesiones extraordinarias y proyectar una imagen de solidez institucional ante los mercados y la opinión pública.
Durante el cónclave, se analizó el estado de las negociaciones con los gobernadores de las provincias del interior, cuya influencia es determinante para la aprobación de leyes clave en el Senado. Los operadores políticos informaron sobre los acuerdos alcanzados en materia fiscal y la disposición de los mandatarios regionales para acompañar los proyectos que incentiven la inversión privada en sus territorios. La intención del oficialismo es articular una estrategia que combine la firmeza en los principios económicos con la flexibilidad necesaria para incorporar aportes técnicos que mejoren la viabilidad parlamentaria de las iniciativas.
La reunión también sirvió para delinear la respuesta oficial ante los intentos de la oposición más dura por frenar las desregulaciones. Desde el Gobierno nacional ratificaron que el cronograma de transformaciones estructurales no sufrirá alteraciones y que se intensificará el trabajo en las comisiones para acelerar los dictámenes. Con este blindaje político, la Casa Rosada espera llegar al 1° de marzo con un esquema de alianzas robusto que le permita transitar el año legislativo con mayor fluidez y garantizar la sanción de las normas que el sector productivo considera estratégicas para el crecimiento del país.





