Una encuesta de Bumeran reveló que el 73% de los trabajadores consultados se queda sin salario en dos semanas o menos. Además, nueve de cada diez aseguran que no pueden ahorrar y el endeudamiento continúa creciendo.
Llegar a fin de mes se convirtió en una preocupación central para los trabajadores argentinos. Según el estudio “¿Qué pasa con el salario?”, elaborado por Bumeran, el 87% de las personas encuestadas considera que sus ingresos son insuficientes para cubrir sus necesidades básicas. El porcentaje representa un aumento respecto de 2025, cuando el 85% había manifestado la misma dificultad. Además, el 74% asegura que su poder adquisitivo empeoró durante los últimos meses.
Uno de los datos más preocupantes del relevamiento es la rapidez con la que se agotan los ingresos. Al 73% de los trabajadores consultados el sueldo le dura dos semanas o menos. Dentro de ese grupo, el 28% destina todo lo que cobra al pago de cuentas, mientras que otros aseguran que el dinero apenas les alcanza para una o dos semanas. En el extremo opuesto, solamente el 9% afirma que puede cubrir sus gastos durante todo el mes con su salario.
El alquiler y la alimentación aparecen entre los principales gastos que afectan el presupuesto familiar. El 44% de los encuestados identifica la vivienda como su mayor desembolso mensual, seguido por el 27% que menciona la compra de alimentos y el 16% que señala el pago de deudas. Esta situación también repercute sobre la posibilidad de guardar dinero: nueve de cada diez trabajadores reconocen que no pueden ahorrar, principalmente porque sus ingresos no resultan suficientes.
El endeudamiento es otro de los indicadores que refleja las dificultades económicas. Según el informe, el 77% de los participantes tiene algún tipo de deuda, frente al 72% registrado el año anterior. Además, el 46% asegura que, si recibiera un aumento salarial, lo utilizaría para cancelar obligaciones pendientes. Los resultados muestran que, más allá de la desaceleración de la inflación, una parte importante de los trabajadores encuestados todavía no percibe una recuperación de su capacidad de compra.











