Ian Paton, un británico que lleva más de 50 años dedicado a cultivar calabazas gigantes, consiguió un nuevo Guinness con un ejemplar al que llamó Bagheera. Para lograrlo, llegó a dedicarle seis horas diarias de cuidados.
Lo que comenzó como una pasión terminó convirtiéndose en un récord mundial. Ian Paton, un productor británico de Hampshire, logró cultivar una calabaza de 1.295,8 kilos, reconocida oficialmente como la más pesada del mundo. El ejemplar, bautizado Bagheera, fue certificado el 3 de octubre en Wargrave, Reino Unido.
El récord tiene una historia familiar detrás. Durante décadas, Ian compartió esta actividad con su hermano gemelo Stuart. En 2025, ambos habían conseguido una marca mundial con una calabaza de 1.278,8 kilos. Sin embargo, Stuart decidió retirarse de las competencias y este año Ian asumió solo el desafío de superar aquel resultado.
Para conseguirlo, el británico llegó a dedicar hasta seis horas diarias al cultivo durante dos meses. La calabaza creció dentro de un invernadero, donde debió controlar las temperaturas, proteger las hojas del calor y regular el riego. En las jornadas más exigentes, las plantas llegaron a recibir hasta 590 litros de agua por día.
El esfuerzo dio resultado: Bagheera superó por 17 kilos la marca anterior y le permitió sumar otro Guinness a su trayectoria. Pero Paton ya piensa en el próximo objetivo: cultivar una calabaza de aproximadamente 1.361 kilos. Para intentarlo, cuenta con más de 2.600 semillas obtenidas de su ejemplar récord.











