El barril de Brent alcanzó su nivel más alto en seis meses, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente. La suba genera incertidumbre en los mercados y podría trasladarse a los combustibles en Argentina.
El precio internacional del petróleo volvió a dispararse este viernes 23 de octubre y se acercó a los 115 dólares por barril, un valor que no registraba desde finales de abril. El crudo Brent, principal referencia para el mercado argentino, avanzaba un 1,1% y cotizaba alrededor de los US$114,60, mientras que el WTI estadounidense subía un 1,5% y se ubicaba en los US$102.
La escalada está relacionada con el agravamiento del conflicto en Medio Oriente y el temor a nuevas interrupciones en el abastecimiento mundial de energía. En las últimas horas, los ataques de los hutíes obligaron a evacuar una importante refinería en el golfo Pérsico, aumentando la preocupación de los inversores por la disponibilidad de petróleo y sus consecuencias sobre la economía internacional.
El incremento también repercutió en los mercados financieros. Las principales bolsas europeas registraban pérdidas y los futuros de Wall Street operaban en terreno negativo. La posibilidad de que la energía continúe encareciéndose volvió a encender las alertas sobre la inflación global y las próximas decisiones de política monetaria en Estados Unidos.
En Argentina, la principal preocupación pasa por el eventual impacto sobre la nafta y el gasoil. Aunque las petroleras vienen aplicando mecanismos para moderar el traslado de los precios internacionales a los surtidores, una suba sostenida del crudo podría generar nuevas presiones sobre los combustibles. Por ahora, el aumento internacional no implica automáticamente un ajuste local, pero suma incertidumbre para consumidores y empresas.











