La criptomoneda llegó a superar los USD 87.000 y el mercado cripto recuperó los USD 3 billones de capitalización. El regreso del dinero institucional y el cierre de apuestas bajistas impulsaron la suba, aunque el fuerte apalancamiento también enciende señales de alerta.
Bitcoin volvió a quedar en el centro de la escena financiera. Durante la rueda llegó a USD 87.381, su valor más alto desde enero, después de avanzar cerca de 8% durante la sesión estadounidense. El movimiento acompañó una mejora general del apetito por el riesgo: Wall Street también venía de una jornada positiva y los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense retrocedieron.
Detrás del salto aparecen varios factores. Los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos recibieron cerca de USD 999 millones en una sola jornada, mientras que la suba obligó a cerrar posiciones de inversores que apostaban a una caída: se liquidaron más de USD 920 millones en posiciones bajistas. Esa combinación generó nuevas compras y ayudó a acelerar el movimiento.
Pero el rally también tiene un costado para mirar con atención. El interés abierto en futuros perpetuos de criptomonedas se acercó a USD 160.000 millones, señal de una fuerte presencia de operaciones apalancadas. Cuando hay demasiado dinero operando con deuda, una corrección puede provocar liquidaciones en cadena y movimientos mucho más violentos. De hecho, después de tocar el máximo, Bitcoin retrocedió hacia los USD 85.100. El mercado cripto volvió a entusiasmarse, pero la volatilidad sigue siendo parte del juego.












