El INDEC dio a conocer los datos del mercado laboral correspondientes al segundo trimestre del año, reflejando disparidades geográficas críticas en los principales aglomerados del país.
La tasa de desocupación en la Argentina se ubicó en el 7,9% durante el segundo trimestre del año, afectando a más de 1,7 millones de personas y marcando un incremento tanto en la comparación interanual como respecto al período previo. El informe oficial elaborado a partir de los registros de los 31 grandes aglomerados urbanos exhibió marcadas asimetrías regionales, posicionando a distintos centros urbanos del interior y de la región pampeana en los primeros puestos de desocupación.
Entre las áreas geográficas más castigadas por la falta de empleo se destacaron el Gran Rosario y el Gran Córdoba, junto a otros puntos como Bahía Blanca-Cerri, que alcanzaron tasas críticas en torno al 9,7%. A su vez, zonas del sur del país como Comodoro Rivadavia-Rada Tilly (9,2%) y Río Gallegos (8,8%), además de distritos bonaerenses como Gran La Plata (8,7%), reflejaron impactos superiores a la media general, evidenciando que los aglomerados con más de 500.000 habitantes sufren con mayor intensidad la contracción laboral en comparación con las urbes más pequeñas.
En el extremo opuesto, el relevamiento oficial marcó realidades disímiles según la región, registrándose los índices más bajos en puntos del Noroeste y la Patagonia —como Viedma-Carmen de Patagones o Santiago del Estero-La Banda— con cifras inferiores al 1%. No obstante, el deterioro general de los indicadores de empleo formal y el incremento de la informalidad vuelven a poner bajo escrutinio la dinámica del mercado de trabajo a nivel federal.












