La decisión de la calificadora de riesgo de subir la nota soberana argentina de Caa1 a B3 impactó de manera directa e inmediata en las cotizaciones financieras. Los títulos de deuda experimentaron alzas generalizadas, mientras que los activos bursátiles locales que cotizan en la Bolsa de Nueva York encabezaron las ganancias.
Tras la actualización del perfil crediticio y la mejora de la perspectiva a positiva, los bonos soberanos en dólares mostraron subas promedio de hasta un 3% en las plazas internacionales. Este repunte impulsó una nueva contracción del indicador de riesgo país elaborado por JP Morgan, que retrocedió hasta la zona de los 400 puntos básicos, acercándose a los niveles mínimos de los últimos años y favoreciendo el clima para eventuales emisiones de deuda.
En el mercado accionario, las empresas argentinas que cotizan en Wall Street (ADRs) operaron con marcado sesgo alcista, lideradas principalmente por los papeles del sector bancario y energético. Las entidades financieras registraron avances de hasta un 5%, impulsadas por la expectativa de una reducción en los costos de financiamiento internacional y un eventual incremento en el flujo de capitales hacia el país.
Analistas de la City porteña destacaron que el dictamen de Moody’s aportó un aval clave al proceso de estabilización macroeconómica y al programa de superávit fiscal que lleva adelante el Ejecutivo. No obstante, señalaron que el mercado continuará monitoreando la capacidad del Gobierno para acumular reservas en el Banco Central y la evolución del debate legislativo sobre las reformas estructurales para consolidar esta tendencia positiva.













