La Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá levanta el telón con el partido inaugural en el Distrito Federal. La Scaloneta, defensora del título obtenido en Qatar, llega como una de las máximas favoritas en un torneo que estrena un formato masivo e inédito de 48 equipos.
El planeta entero se paraliza para dar la bienvenida a una cita mundialista sin precedentes. La inauguración oficial en el mítico Estadio Azteca marca el comienzo del primer Mundial organizado en forma conjunta por tres naciones, un despliegue logístico descomunal que albergará un total de 104 partidos. La ampliación del cupo de participantes transforma por completo la estructura tradicional del torneo, sumando una fase previa de dieciseisavos de final y obligando a los seleccionados a prepararse para un mes de competencia de altísima exigencia física, climática y de traslados aéreos continuos.
En este nuevo ecosistema del fútbol global, la Selección Argentina asoma como el rival a vencer y el foco de atracción principal para los millones de fanáticos que coparán las sedes norteamericanas. El equipo comandado por Lionel Scaloni arriba al debut con la chapa de vigente campeón del mundo y bicampeón de América, sosteniendo una identidad de juego consolidada y un recambio generacional que acopló nuevas figuras al plantel histórico. La expectativa en el país es total ante lo que promete ser una travesía épica en tierras norteamericanas, donde el seleccionado buscará defender la corona dorada.
El camino de la albiceleste comenzará formalmente la próxima semana en el Kansas City Stadium frente a Argelia, el primer escollo de un Grupo J que completan las selecciones de Corea del Sur y Croacia. Con el fixture ya definido y las delegaciones instaladas en sus respectivos búnkers de concentración, el mundo del deporte se prepara para una maratón futbolística que modificará las rutinas de los hinchas durante los próximos 39 días. La Scaloneta inicia su defensa del trono con la ilusión intacta de seguir haciendo historia en el torneo más masivo de todos los tiempos.






