El índice S&P Merval retrocedió un 1,4% arrastrado por la tendencia bajista de los activos tecnológicos en Nueva York. Los títulos soberanos volvieron a operar en rojo y el indicador de JP Morgan trepó hasta los 548 puntos básicos.
Los activos financieros de la Argentina registraron caídas generalizadas este martes en sintonía con el clima de cautela y toma de ganancias que predominó en los mercados internacionales. El índice de referencia S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires retrocedió un 1,4%, ubicándose en torno a las 2.780.000 unidades, arrastrado principalmente por el desempeño negativo de las acciones tecnológicas en Wall Street. La incertidumbre global respecto a si la Reserva Federal mantendrá altas sus tasas de interés para contener la inflación presionó las valuaciones de las empresas emergentes y condicionó de manera directa a los papeles de las compañías domésticas.
En el mercado de renta fija, los bonos soberanos en dólares —tanto los Bonares como los Globales— experimentaron otra jornada de pérdidas en sus cotizaciones principales. Esta persistente debilidad de los títulos públicos provocó que el riesgo país elaborado por el banco JP Morgan avanzara posiciones, aproximándose nuevamente a la barrera de los 550 puntos básicos al cerrar formalmente en 548 unidades. La suba en los rendimientos de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos a 10 y 30 años continuó ejerciendo una fuerte presión de salida sobre las plazas emergentes de la región, afectando de igual manera el rendimiento de los activos en países vecinos como Brasil.
A pesar del escenario financiero adverso y el retroceso del precio del petróleo —donde el crudo Texas promedió los 107,90 dólares el barril—, el mercado local asimiló de forma positiva los recientes indicadores macroeconómicos, como la desaceleración del IPC de abril al 2,6%. Los operadores bursátiles mantienen su atención focalizada en las novedades de la agenda política local, especialmente en las vísperas de las sesiones clave en la Cámara de Diputados, y en la próxima reunión del directorio del FMI, donde se evaluará la revisión del programa vigente para habilitar un desembolso de 1.000 millones de dólares destinado a fortalecer las reservas internacionales.











