Tras cumplir con el vencimiento de capital previsto para esta semana, el Banco Central registró una caída en sus activos brutos. El Gobierno nacional ratifica que la prioridad absoluta es mantener el cronograma de pagos para consolidar la confianza de los socios estratégicos internacionales.
El cumplimiento de las obligaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) implicó un desembolso que impactó directamente en el nivel de reservas del Banco Central. Según los datos oficiales, tras la operación, el stock de divisas brutas perforó el piso de los 45.000 millones de dólares, situándose en su nivel más bajo en lo que va del ciclo 2026. Desde la mesa política de la Casa Rosada sostienen que este movimiento era previsible dentro de la ingeniería financiera diseñada para este trimestre y subrayan que el compromiso con el saneamiento de las cuentas públicas sigue siendo el eje ordenador del programa económico para estabilizar el país.
A pesar de la baja en las reservas, el Ejecutivo nacional destaca que el proceso de acumulación de divisas mediante compras en el mercado oficial ha permitido compensar parcialmente las salidas por servicios de deuda. En las provincias territoriales, los sectores exportadores monitorean con atención la evolución de estos indicadores, mientras la administración central profundiza su plan de desregulación para facilitar el ingreso de capitales. Para el Ministerio de Economía, la reducción transitoria de los activos brutos no pone en riesgo la estabilidad del tipo de cambio, ya que el superávit fiscal acumulado funciona como el ancla necesaria para contener las expectativas inflacionarias.
De cara al cierre del cuatrimestre, la gestión de Javier Milei confía en que la llegada de la cosecha gruesa y el incremento en las exportaciones energéticas permitirán recuperar los niveles de reserva antes de mitad de año. Los analistas de los mercados internacionales consideran que el cumplimiento estricto de las metas con el organismo multilateral es una señal de solvencia que distingue a la actual administración de las gestiones previas. Con este panorama, el Gobierno nacional reafirma que el rumbo económico es innegociable y que el fortalecimiento del balance del Banco Central continuará siendo la prioridad para asegurar la sostenibilidad del plan de ajuste a largo plazo.









