El sector textil atraviesa un escenario crítico tras un último bimestre con números en rojo. La pérdida de poder adquisitivo y el freno en la demanda interna golpearon con fuerza a las marcas de indumentaria.
El sector textil cerró el 2025 con cifras preocupantes tras registrarse una caída superior al 9% en las ventas de indumentaria durante el último bimestre del año. Según el relevamiento de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), la pérdida de poder adquisitivo y el cambio en las prioridades de gasto de las familias impactaron con fuerza en los comercios, que no lograron repuntar ni siquiera con las promociones de las fiestas de fin de año.
Los empresarios del sector advierten que la combinación de costos operativos al alza y una demanda interna debilitada está poniendo en riesgo la sostenibilidad de muchos locales minoristas. A pesar de los esfuerzos por ofrecer planes de cuotas y descuentos agresivos, el volumen de unidades vendidas se mantuvo en terreno negativo, reflejando una tendencia que se profundizó en la última parte del año frente a la incertidumbre económica.
De cara al inicio de 2026, la industria textil espera que la estabilización de los precios y una eventual recuperación de los salarios reales permitan frenar el desplome. Sin embargo, el panorama sigue siendo desafiante, ya que el consumo de bienes no esenciales, como la ropa, suele ser el último en recuperarse dentro del ciclo económico, obligando a las marcas a redefinir sus estrategias de stock y precios para los próximos meses.









