El músico se alejó de los flashes y disfruta de unos días de desconexión total en la costa uruguaya para recargar energías.
El domingo en Punta del Este tuvo un espectador de lujo. Andrés Calamaro fue visto disfrutando de la tranquilidad de las playas esteñas junto a su esposa, lejos del ruido de los escenarios y las polémicas. El «Salmón», que suele mantener un perfil muy reservado sobre su vida privada, eligió las primeras horas de la mañana para realizar largas caminatas por la orilla, aprovechando el aire de mar para resetear la cabeza antes de encarar sus próximos proyectos musicales de este 2026.
Acompañado incondicionalmente por su mujer, el artista se mostró súper relajado, con un look descontracturado y compartiendo charlas cómplices frente al océano. Para Andrés, este viaje a Uruguay no es solo vacaciones, sino una escala necesaria para «recargar el tanque» creativo. Quienes se lo cruzaron por la zona de José Ignacio destacaron su buena onda, aunque siempre manteniendo esa distancia mística que lo caracteriza y que lo convierte en una de las figuras más magnéticas de nuestro rock.
En las redes sociales, las imágenes de la pareja despertaron suspiros entre los fans, que celebran ver al músico en un momento de tanta paz y armonía familiar. Mientras muchos artistas eligen los eventos VIP, Calamaro prefiere el silencio y el contacto con la naturaleza, demostrando que su mejor versión también se encuentra en la sencillez de una tarde de playa. Sin dudas, un merecido descanso para un grande que ya se prepara para volver a girar con todo.












