Lo que empezó como una nota por el éxito de su obra terminó en gritos y una cámara tapada.
La tranquilidad de la tarde marplatense se rompió cuando Luciano Castro perdió los estribos durante un móvil en vivo. El actor, que atraviesa un gran momento profesional pero está bajo la lupa por su vida privada, reaccionó de forma violenta ante una pregunta sobre su relación con Griselda Siciliani. «No me faltes el respeto, estamos hablando de teatro», gritó mientras ponía la mano frente al lente de la cámara.
El cronista intentó calmar las aguas, pero el actor decidió abandonar la entrevista dejando al programa en un silencio incómodo. El video del momento se volvió viral en X (Twitter) en cuestión de minutos, reabriendo el debate sobre el temperamento de Castro y su relación con la prensa durante la temporada de verano.
Más tarde, desde la producción de su obra intentaron minimizar el hecho asegurando que el actor estaba «estresado por la seguidilla de funciones», pero el daño ya estaba hecho. Es el primer gran escándalo de «La Feliz» en este 2026 y promete ser el tema de debate en todos los paneles de espectáculos durante el fin de semana.













