La Justicia dispuso que un interno que se encontraba prófugo tras quebrantar una salida transitoria cumpla el resto de su condena bajo detención domiciliaria. La medida se fundó en las severas secuelas físicas y su condición de paciente inmunodeprimido luego de ser acribillado a balazos en la vía pública.
Un inusual fallo judicial dictado en los tribunales bonaerenses modificó el régimen de reclusión de un interno de la Unidad Penal de Batán que permanecía en condición de prófugo. La Justicia resolvió otorgarle el beneficio del arresto domiciliario a Lucas Exequiel Figueroa, un hombre que en febrero pasado había cortado todo lazo con el Servicio Penitenciario al no regresar de una salida transitoria, pero cuya situación civil y física dio un vuelco drástico al convertirse en víctima de un feroz ataque con armas de fuego en la ciudad de Mar del Plata.
El incidente que forzó la intervención de los magistrados y los equipos médicos ocurrió durante la madrugada del pasado 28 de marzo sobre la calle Fray Luis Beltrán. En ese lugar, Figueroa fue emboscado y atacado a tiros, sufriendo heridas de extrema gravedad que obligaron a su inmediata internación en terapia intensiva. El reporte médico oficial detalló que el paciente presenta una colostomía activa que demanda insumos médicos específicos de forma diaria, conserva proyectiles alojados en ambas manos y en el antebrazo izquierdo, perdió por completo la movilidad de su mano derecha y quedó catalogado bajo un cuadro clínico de inmunodepresión severa.
Ante este panorama de vulnerabilidad biológica, los jueces consideraron que las instalaciones médicas de la unidad carcelaria ordinaria resultan insuficientes para garantizar la asepsia y los cuidados complejos que requiere su recuperación. Por tal motivo, y a pesar del severo antecedente de haber quebrantado la confianza del tribunal al profugarse a principios de año, la Justicia determinó por razones humanitarias y de preservación de la salud que el imputado complete el remanente de su condena en la vivienda particular de su madre, bajo una estricta tutela y monitoreo de las fuerzas de seguridad.













