La Casa Rosada reconoce dificultades para cerrar acuerdos con sus aliados y evalúa mantener la actividad legislativa durante diciembre. Discapacidad, universidades y los reclamos de los gobernadores complican las negociaciones.
El Gobierno de Javier Milei analiza prorrogar las sesiones ordinarias del Congreso ante las demoras en el tratamiento del Presupuesto 2027. Aunque inicialmente esperaba llevar el proyecto a votación durante la primera semana de noviembre, ahora calcula que podría debatirse a mediados o durante la tercera semana de ese mes.
Las principales diferencias giran en torno al financiamiento de las universidades, las partidas destinadas a Discapacidad y los recursos reclamados por los gobernadores. La Casa Rosada mantiene conversaciones con representantes del PRO, la UCR y bloques provinciales para conseguir los votos necesarios. Mientras tanto, otros proyectos de la agenda oficial también acumulan retrasos.
Frente a este escenario, el Ejecutivo estudia extender las sesiones ordinarias más allá del 30 de noviembre, cuando finaliza el período habitual. La medida todavía no está confirmada y permitiría continuar el debate parlamentario durante diciembre sin convocar a sesiones extraordinarias. El objetivo es conseguir la aprobación del Presupuesto y avanzar con otras iniciativas pendientes antes de fin de año.













