El proyecto impulsado por el gobernador Rogelio Frigerio fue aprobado en el Senado de Entre Ríos tras destrabar una compleja discusión política. La iniciativa establece un mínimo de 35 años de aportes para los regímenes comprendidos en el sistema de reciprocidad y contempla la declaración de la emergencia previsional por dos años.
La aprobación parlamentaria en la Cámara alta representó un triunfo político clave para el Poder Ejecutivo provincial, que busca frenar el severo déficit estructural de la Caja de Jubilaciones. A pesar del rechazo casi unánime de los gremios estatales y del Partido Justicialista, el oficialismo logró avanzar gracias al voto favorable de dos legisladoras opositoras, quienes argumentaron la necesidad de corregir un desequilibrio fiscal arrastrado durante las últimas dos décadas.
Entre las principales modificaciones aprobadas, el texto estipula una suba gradual de los requisitos de edad y años de servicio para los futuros pasivos, proyectando alcanzar un horizonte unificado de 65 años de edad y 35 de aportes hacia el año 2046. Asimismo, la normativa fija un aporte solidario extra del 3% tanto para los activos como para las contribuciones patronales —con excepción de aquellos salarios inferiores a los tres millones de pesos— y dispone el desenganche definitivo de las paritarias de la justicia nacional.
Si bien la ley preserva regímenes especiales con edades de retiro reducidas para sectores específicos como el docente, los beneficiarios de dichas excepciones deberán continuar realizando aportes obligatorios hasta cumplir con la edad ordinaria. Tras este paso fundamental en el Senado, el proyecto se encamina ahora a la Cámara de Diputados para su sanción definitiva, en medio de advertencias gubernamentales sobre posibles judicializaciones por parte de los sectores afectados.













