A dos años de la desaparición del nene en Corrientes, los principales acusados se sientan en el banquillo. El proceso judicial promete revelar los entramados de encubrimiento, las fallas iniciales de la policía local y el destino final del menor que conmovió a todo el país.
El momento de la verdad en los tribunales federales comenzó a desandarse con una expectativa social sin precedentes en la historia judicial reciente de la Argentina. La apertura de las audiencias por la desaparición de Loan Danilo Peña pone en marcha un mega debate oral que buscará esclarecer de forma definitiva qué sucedió en aquel fatídico almuerzo familiar en el paraje Algarrobal. Con un expediente masivo que acumula la declaración de más de 180 testigos y un total de 17 personas imputadas en diferentes grados de responsabilidad, el proceso se presenta como un examen determinante para la estructura de la justicia y los organismos de seguridad del país.
El banquillo de los acusados exhibe la complejidad de una trama que cruza lazos familiares, complicidades vecinales y encubrimientos institucionales. Entre los principales imputados que enfrentan las penas más severas se encuentran el tío del menor, Antonio Benítez, junto a la pareja compuesta por la exfuncionaria municipal Victoria Caillava y el excapitán de la Armada, Carlos Pérez, señalados en las primeras etapas de la instrucción como los presuntos capturadores. No obstante, el juicio también pondrá la lupa sobre el rol del excomisario Walter Maciel, acusado de desviar los rastrillajes iniciales y plantar pruebas falsas, exponiendo el entramado de poder local que dificultó el avance de los peritajes de las fuerzas federales.
La presencia de la familia de Loan en los tribunales, acompañada por una fuerte movilización popular en los accesos al juzgado, le aportó una enorme carga dramática a la jornada inaugural. Los abogados de la querella adelantaron que durante las sucesivas audiencias apuntarán a desarmar las contradicciones de los imputados respecto a las llamadas telefónicas de aquellas horas críticas y los peritajes biológicos realizados sobre los vehículos secuestrados. Mientras se prevé que el debate se extienda a lo largo de varias semanas debido a la extensa lista de declaraciones testimoniales, la sociedad argentina vuelve a posar su mirada sobre Corrientes con una única y persistente exigencia de justicia.









