La periodista explicó qué ocurrió durante la grabación de PH: Podemos Hablar, donde una pregunta sobre las colectas solidarias del influencer desató una fuerte discusión que obligó a interrumpir el programa.
La China Ansa y Santi Maratea protagonizaron un inesperado enfrentamiento durante la grabación de PH: Podemos Hablar, el ciclo conducido por Andy Kusnetzoff en Telefe. El conflicto comenzó durante el segmento de preguntas entre invitados, cuando la periodista le planteó al influencer qué se diría a sí mismo si estuviera en el lugar de una persona que había aportado dinero a sus campañas solidarias. La conversación fue subiendo de tono hasta que la producción decidió realizar una pausa.
Tras conocerse el episodio, Ansa habló en Sálvese quien pueda, el programa de América conducido por Yanina Latorre, y explicó que su intención nunca fue cuestionar la honestidad de Maratea. Según relató, las preguntas surgieron espontáneamente durante la dinámica del programa y mencionó como ejemplo una colecta vinculada con un refugio de perros. “Toqué una fibra que lo descolocó”, aseguró la periodista, al considerar que posiblemente se trataba de un tema sobre el que el influencer no quería hablar.
La conductora también destacó que mantiene una buena relación con Maratea y que su familia incluso participó económicamente en algunas de sus campañas. Por eso, aseguró que no esperaba semejante reacción. Del otro lado, el influencer explicó que se sintió incómodo porque interpretó que las preguntas apuntaban a cuestionar el manejo de una recaudación. Durante una entrevista televisiva reconoció que estaba muy enojado y que respondió elevando la voz, aunque negó haber tenido una actitud agresiva.
La tensión fue tan grande que la grabación debió detenerse durante algunos minutos. Ansa reconoció que terminó llorando, pero aclaró que su reacción también estuvo relacionada con el cansancio y la preocupación por haber afectado el vínculo que tenía con Maratea. Finalmente, ambos pudieron conversar y recomponer la relación. El episodio generó repercusión incluso antes de la emisión del programa, prevista para este sábado, y volvió a poner en discusión los límites de las preguntas incómodas en televisión.













