Los boletos de las líneas que circulan en CABA y la provincia de Buenos Aires volverán a subir el próximo mes. El ajuste será de hasta 4% y también alcanzará al subte y los peajes porteños.
El transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se prepara para una nueva actualización tarifaria a partir de noviembre. Los colectivos que circulan bajo jurisdicción de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires tendrán otro incremento en sus boletos, en el marco del esquema de ajustes mensuales vigente. La medida llegará apenas un mes después de la última suba y volverá a impactar en el presupuesto de quienes utilizan el transporte público para trabajar, estudiar o realizar sus actividades cotidianas.
Actualmente, tras los aumentos de octubre, el boleto mínimo de los colectivos porteños se ubica en $920,48, mientras que en las líneas de jurisdicción bonaerense alcanza los $1.215,09. Sobre esos valores se aplicará la próxima actualización, que podría llegar al 4%. Sin embargo, el monto definitivo dependerá de la fórmula correspondiente a cada jurisdicción. La diferencia entre ambos sistemas también refleja que, aunque forman parte de una misma región metropolitana, las líneas no están sujetas necesariamente a las mismas tarifas ni a idénticos mecanismos de actualización.
El incremento responde al sistema de revisión mensual que busca adecuar los valores del transporte a la evolución de los costos. En términos generales, las actualizaciones toman como referencia la inflación y contemplan adicionales establecidos por cada jurisdicción. En territorio bonaerense también se considera la evolución del precio del combustible. Este mecanismo provoca que los pasajeros enfrenten modificaciones periódicas en el costo de sus viajes, incluso cuando no se anuncian grandes reformas tarifarias.
La actualización de noviembre no se limitará a los colectivos. En la Ciudad de Buenos Aires también se prevén nuevos aumentos en el subte y en los peajes de las autopistas porteñas. De esta manera, el encarecimiento de la movilidad alcanzará tanto a quienes dependen del transporte público como a los automovilistas que utilizan diariamente los accesos y corredores urbanos. Para quienes combinan distintos medios de transporte, el efecto acumulado puede representar una diferencia significativa en el gasto mensual.
El nuevo ajuste vuelve a poner el foco en el costo de trasladarse dentro del AMBA, una región donde miles de personas cruzan diariamente los límites entre la Ciudad y la Provincia. Mientras se aguarda la confirmación de los cuadros tarifarios definitivos de noviembre, los usuarios deberán prepararse para otro aumento en un servicio esencial que forma parte de sus gastos habituales.













