La modelo volvió a participar de la tradicional peregrinación y atravesó lluvia, frío, calles inundadas y varias horas de caminata hasta llegar a la Basílica.
Pampita Ardohain volvió a vivir uno de los rituales que más significado tienen para ella. La modelo participó de la peregrinación a Luján y completó más de 12 horas de caminata, en una jornada marcada por la lluvia, el frío y hasta sectores inundados.
Después de llegar a la Basílica, compartió fotos y videos del recorrido y expresó su emoción con una referencia a “Zona de promesas”, de Gustavo Cerati: “Al final hay recompensa”. También se la vio con lágrimas frente a la imagen de la Virgen.
La peregrinación tiene una historia muy especial para Pampita. Después de la muerte de su hija Blanca comenzó a realizar la caminata para pedir por un nuevo embarazo y, tiempo después, regresó para agradecer por el nacimiento de Ana. Desde entonces, la tradición se convirtió en una cita recurrente en su vida.
El esfuerzo también se hizo sentir al terminar. Tras doce horas de recorrido, mostró entre risas las dificultades que tenía para subir a un auto por el cansancio acumulado. Ya en su casa, su hija Ana la recibió haciéndole masajes y poniéndole crema en los pies.










