Max Alexander volvió a hacer historia en el mundo de la moda. Lanzó su propia colección de telas en Nueva York, se convirtió en la persona más joven en lograrlo y, el mismo día, sumó su cuarto récord Guinness con una máquina de coser.
Mientras muchos chicos de su edad están terminando la primaria, Max Alexander ya tiene una marca de ropa, diseña colecciones y acumula cuatro récords Guinness. El estadounidense de 10 años presentó junto a Mood Fabrics su primera línea de telas y textiles en Nueva York y consiguió un nuevo reconocimiento mundial al convertirse en la persona más joven en alcanzar ese logro. Su propuesta incluye estampados de animales, telas de apariencia satinada y materiales elaborados con poliéster reciclado.
Pero la jornada todavía guardaba otro desafío. Durante el mismo evento, Max intentó establecer un récord de velocidad enhebrando una máquina de coser automática. Lo consiguió en apenas 10,16 segundos, una marca que fue validada oficialmente por Guinness World Records y que le permitió sumar el cuarto título de su corta pero sorprendente carrera.
Su historia con la moda comenzó mucho antes: a los cuatro años les dijo a sus padres que quería dedicarse a la costura y a los siete ya presentaba una colección en la Semana de la Moda de Denver. En marzo de 2026 volvió a marcar un hito al convertirse en el diseñador más joven en presentar un desfile durante la Semana de la Moda de París. Ahora, mientras cursa quinto grado, sigue combinando la escuela con diseños, desfiles y una filosofía que atraviesa buena parte de sus trabajos: reutilizar materiales y demostrar que casi cualquier objeto puede transformarse en moda.









