Las intensas lluvias registradas en las altas cuencas del río Iguazú provocaron un aumento exponencial del caudal de agua, obligando a cerrar senderos y pasarelas preventivamente. El hecho se da en el marco de la investigación por el fallecimiento del visitante extranjero.
Las Cataratas del Iguazú registran un caudal histórico que superó ampliamente los niveles promedio, como consecuencia de los intensos temporales que afectan al sur de Brasil y al noreste argentino. Ante esta situación extraordinaria, el Parque Nacional Iguazú activó los protocolos de emergencia y emitió una alerta amarilla que incluye el cierre preventivo de los tramos más expuestos del circuito superior y el acceso a la Garganta del Diablo.
La alerta ambiental coincide con la conmoción por la muerte de un turista de nacionalidad neerlandesa en el predio. Si bien las autoridades judiciales e intervenciones policiales investigan las circunstancias exactas del deceso, el trágico suceso se produjo en medio de las complejas condiciones operativas provocadas por la crecida y el despliegue de los equipos de seguridad en los senderos.
Las autoridades del parque y los guardaparques monitorean el comportamiento del río hora a hora para evaluar cuándo podrá normalizarse la atención al público y reabrir los paseos suspendidos. Se recomienda a los visitantes y agencias de turismo consultar los partes oficiales antes de trasladarse hacia el área protegida.













