La referente de la Coalición Cívica-ARI difundió un duro documento titulado «La reforma de la Ley de Tierras frente a un nuevo feudalismo tecnológico», firmado por otros 75 dirigentes de su espacio político. En el texto, alerta sobre las consecuencias de eliminar los límites a la compra de campos por parte de extranjeros y critica la pérdida de controles en las denominadas zonas de seguridad de frontera.
El cuestionamiento de Carrió se conoce en momentos en que el oficialismo busca acelerar el tratamiento en el Senado de la ley de «Inviolabilidad de la Propiedad Privada», la cual contempla suprimir el tope del 15% de titularidad extranjera sobre tierras rurales a nivel nacional y delegar en las provincias la potestad de regular dichos límites. Según el documento de la CC-ARI, esta reforma remueve los «límites objetivos» vigentes para dejarlos sujetos a meras autorizaciones políticas de gobernadores o del Poder Ejecutivo Nacional, lo que a su entender vulnera el artículo 29 de la Constitución Nacional al otorgar facultades extraordinarias sobre un recurso estratégico que hace a la soberanía, la seguridad nacional y la gestión del agua y de los alimentos.
Además de las objeciones jurídicas y de soberanía territorial, el texto de la Coalición Cívica traza un fuerte paralelismo con el avance de corporaciones y magnates del sector tecnológico —mencionando explícitamente al cofundador de Palantir, Peter Thiel— que buscan estructurar espacios de «autonomía radical» alejados del control democrático estatal. Bajo la premisa de que «la Argentina puede abrirse al mundo sin ponerse en remate e incorporar tecnología sin renunciar a la ética», el espacio de Carrió instó a los legisladores a no convalidar una entrega territorial que incremente de manera irreversible la vulnerabilidad institucional y estratégica del país.













